Vie. Abr 17th, 2026

En la Institución Educativa Nuestra Señora del Pilar de Guatapé hay una estudiante que está marcando la diferencia. Se trata de Ana Lucía Quintero, la actual personera estudiantil, quien, con entusiasmo, creatividad y mucho corazón ha logrado conectar a la comunidad educativa en torno a la participación, el juego, la solidaridad y la convivencia.

Desde que asumió el cargo, Ana Lucía no ha parado de soñar —y de actuar. “Al principio yo no pensé quedar, la verdad, yo sí me había lanzado y todo, pero no creí que fuera a pasar. Cuando vi que quedé, fue como un sueño cumplido. Me siento súper feliz”.

¡No más de lo mismo!

Para ella, ser personera no era solo un título, sino una oportunidad para transformar la vida escolar: “Mi idea era hacer cosas diferentes en el colegio, no que siempre fueran las mismas actividades”, cuenta con convicción. De ahí nació su propuesta más destacada: los interclases, jornadas de recreación y deporte que se convirtieron en el corazón de su gestión.

No es solo estudiar y ya, también deben haber pausas, ratos chéveres para compartir. Con los interclases nos unimos todos, dejamos de estar en grupitos y nos reunimos como comunidad. Ha sido genial”.

Celebrar, compartir y ayudar

Pero Ana Lucía no se detiene ahí. Los Jean days y el Pool day son eventos que combinan la diversión con el compromiso social. “Hemos hecho actividades para celebrar a los profes, que siempre están ahí para educarnos y aguantarnos (risas). También hemos recogido ayudas para familias que lo necesitan, no solo dinero, sino mercados, uniformes…”.

Su mirada solidaria ha sido clave para que el cargo de personera tenga impacto más allá del aula. “Queríamos que lo que recaudáramos ayudara a quienes realmente lo necesitan. Y lo hemos logrado”.

Entre clases, entrenamientos y liderazgo

Lo que muchos no ven es todo lo que implica este rol. Ana Lucía lo explica con sinceridad: “Es muy difícil equilibrar lo académico con la personería. Uno se atrasa, llega cansado, y eso afecta también los estudios. Hay quienes han perdido el año por eso. Espero no ser uno más”. A su día le suma entrenamientos de baloncesto y estudios en el SENA. “Dividir el tiempo ha sido clave para no descuidar nada. Es difícil, pero se puede”.

Una voz contra el bullying

Otro de los frentes en los que ha trabajado con firmeza es en la prevención del bullying. “Estamos creando una campaña para tratar el tema desde la comprensión, con charlas dinámicas, no lo mismo de siempre. Porque tratar mal al otro nunca está bien”.

Gracias a su capacidad de escuchar a todos —“me llegan mil ideas”, confiesa entre risas—, ha sabido integrar a representantes de grupo y otros compañeros para hacer frente común ante este problema.

Una experiencia que transforma

Ana Lucía cierra la entrevista con un mensaje poderoso: “Ser personera ha sido una de las mejores experiencias de mi vida. Antes era una persona desocupada, pero ahora me siento útil, conectada con los demás. Ver la cara de felicidad de los niños cuando las cosas salen bien… eso lo vale todo”.

Su invitación final es clara y emocionante: “Ojalá más estudiantes se animen a vivir esta experiencia. Es un reto, sí, pero también una forma hermosa de crecer, de marcar la diferencia y de dejar huella en el colegio”.

Ana Lucía Quintero nos recuerda que el liderazgo estudiantil no se trata solo de proponer ideas, sino de ponerlas en marcha con pasión, empatía y un fuerte compromiso con el bien común. Gracias a ella, en el colegio ya no todo es estudiar y pasar clases… ahora también se vive, se comparte y se transforma.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *